Plantados junto a arroyos

Ante todo, nuestra esperanza está centrada en Cristo: Jesús es el agua viva que invita a las almas cansadas a beber, y él es la Palabra en quien encontramos verdadero deleite y vida. Si te sientes reseco o dividido entre los dos caminos, vuélvete a él mediante el arrepentimiento y la fe sencilla; al permanecer en Cristo eres plantado y alimentado por el Espíritu. Confía en que Dios es fiel para hacer que des fruto a su tiempo, no por tu fuerza sino por su gracia. Anímate: mantente cerca de las corrientes de Cristo y resistirás, florecerás y serás una bendición para otros.