Las palabras del Salmo 91 son la afirmación de que Dios es un refugio que nos protege de calamidades y enfermedades y que, por su fidelidad, se convierte en escudo.
Dios nos hace refugiarnos bajo sus alas y da poder para pisotear leones, serpientes venenosas y plagas mortales; además promete rescatar y responder a los que le aman.
Recuerda que estas palabras son una invitación práctica a confiar en Dios, a orar y a apoyarse en su protección en medio de las inquietudes y los temores de hoy, así como de las tribulaciones y las pruebas.
Debemos avanzar con valentía en la vida, con la certeza de que, al creer en sus promesas, esperar y obedecer, experimentaremos salvación, gloria y paz.