PRUEBA De unas reflexiones — Salomón ante el altar

PRUEBA De unas reflexiones: Al contemplar 2 Crónicas 6:12 vemos a Salomón ante el altar, en la asamblea de Israel, extendiendo las manos. Esa imagen revela la importancia esencial de la oración pública y de la intercesión representativa: el rey, ante el pueblo y ante Dios, muestra dependencia, súplica y consagración.

En la postura de Salomón hay enseñanza teológica: extender las manos es admitir la propia incapacidad y reconocer que quien gobierna y juzga es Yahweh. Esa representación apunta a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, que se presenta al Padre como mediador definitivo y sostiene a la iglesia. Todo liderazgo cristiano encuentra aquí un patrón: una autoridad que no domina, sino que suplica y confiesa ante Dios.

En la práctica pastoral esto nos convoca a adoptar gestos y hábitos que muestren dependencia: reservar momentos públicos de oración, enseñar a la congregación a interceder, preparar el corazón antes de hablar y orar con transparencia. Cuando los líderes extienden las manos y el pueblo participa, formamos una red de intercesión que refleja la obra de Cristo y mueve la gracia de Dios.

Hoy, seas líder o miembro, permítete quedarte ante el altar —no necesariamente físico— y extender las manos con confianza en el mediador Jesús. Prueba pedir, escuchar y representar a otros ante Dios; persevera en la oración, pues el que intercede por nosotros es fiel y nos sostiene. Valor: levántate, ora y confía.