En el principio: El Creador que trae orden

«En el principio creó Dios los cielos y la tierra.» Esas primeras siete palabras de las Escrituras hacen más que situar el escenario del cosmos; declaran la prioridad y el poder de Dios. Antes de que existiera cualquier otra cosa, Dios ya estaba allí: soberano, con un propósito y capaz de dar existencia y orden desde la nada. Comenzar aquí nos recuerda que todo comienzo remite a una Persona que es la autora de la realidad misma.

Para los cristianos, esta apertura también nos dirige al Cristo que es a la vez Creador y Redentor. Aquel que habló la luz en la oscuridad es el mismo Señor cuya Palabra sostiene cada átomo y cada historia; en Él todas las cosas se mantienen unidas. Eso significa que nuestras vidas, por desordenadas y abarrotadas que a menudo sean, no quedan excluidas de la mano ordenadora de Dios. El Creador que compone galaxias es íntimamente capaz de ordenar los pequeños y cotidianos detalles de nuestros días.

Tu nota sobre el Cuaderno y los #hashtags es una imagen acertada: usamos carpetas, etiquetas y un menú lateral para dar claridad a muchos fragmentos de la vida. De la misma manera, Génesis 1:1 nos invita a permitir que Dios sea el primer organizador de nuestros corazones. En la práctica, esto se traduce en comenzar nuestros planes, relaciones y tareas con oración; nombrar lo que le importa a Dios; y confiar en Él para ordenar las prioridades cuando nuestras listas se solapan. Cuando entregamos nuestras esperanzas y horarios dispersos al Creador, Él los reorganiza según el propósito eterno y la sabiduría amorosa.

Así que lleva tus comienzos al Dios que hizo los comienzos. Abre el cuaderno de tu vida a Cristo, pídele que dé orden y propósito, y confía en que Aquel que creó los cielos y la tierra está obrando en tus pequeñas páginas diarias; anímate, Él está contigo y ordenando tu camino.