Amor que Deja Ir Su Propio Camino

Hoy puedes sentir el peso de estos versos, especialmente si reconoces la grosería, la irritabilidad o el resentimiento en tu corazón o en tu hogar. Sin embargo, recuerda que 1 Corintios 13 es, ante todo, una descripción del amor de Jesús por ti, y solo después una imagen del amor que Él forma dentro de ti. Su amor perfecto hacia ti es la base y la fuente del amor que estás llamado a mostrar.

No se te está pidiendo que generes este tipo de amor por tu cuenta. El Espíritu de Dios está presente y dispuesto a trabajar en ti, suavizando tus reacciones, remodelando tus instintos y ayudándote a soltar los rencores que te agobian. Él es capaz de transformar suavemente la manera en que respondes, hablas y piensas.

A medida que enfrentas decisiones diarias en tus relaciones, puedes hacer una pausa y preguntar: "¿Qué es lo más amoroso, lo más solidario y lo que más refleja a Cristo?" Preguntas como estas invitan a Dios al momento y te ayudan a discernir acciones y palabras que encarnan Su carácter. Desvían tu enfoque de ganar un argumento a honrar al Señor y cuidar bien de los demás.

Ten valor: el Señor es paciente contigo. Él conoce tus debilidades y tus deseos de crecer, y no se aleja de ti en tu lucha. A medida que te apoyas en Él, día tras día te enseñará a amar de maneras más amables, más solidarias y que honran a Cristo, formando en ti un amor que refleja más de cerca el Suyo.