Rendición absoluta: Cristo como Capitán

Sibelle S.

La escena de Josué 6:21 — la ciudad consagrada al Señor, todo consagrado — nos confronta con la seriedad del reino de Dios: victoria y posesión se entrelazan con la consagración total. Nada en esta narración es casual; la ciudad no fue solo tomada, sino dedicada, mostrando que cuando el Señor entra como comandante, lo que le pertenece a Él se separa radicalmente de lo que pertenece al mundo. Para el creyente, esto es una convocatoria: la victoria que esperamos en nuestras luchas espirituales pasa por la consagración plena de lo que somos y de lo que tenemos al Señor.