Por tanto, permite hoy que la fidelidad de Rut hable a tu corazón: sigue al Pastor con coraje, entrégale a Él tus incertidumbres y permanece en la convivencia de su pueblo. Cristo cuida a sus hijos con ternura infalible; confía en esa guía y, aun con pasos inciertos, avanza sabiendo que no andas solo. Levántate con fe y deja que el Buen Pastor conduzca tus próximos pasos.