Cuando la familia se rompe: el caso de Ben-Ami (Gn 19:38)

El versículo de Génesis 19:38 resume una historia perturbadora: de las hijas de Lot nacieron los pueblos moabita y amonita, y Ben-Ami es el nombre dado al hijo engendrado en ese linaje. El contexto inmediato (Gn 19:30–38) revela que, tras la destrucción de Sodoma y Gomorra, las hijas, convencidas de que el mundo renacería por medio de su familia, embriagaron al padre y mantuvieron relaciones con él, en una acción deliberada para preservar la descendencia. No se trata de una narración apologética, sino de una exposición honesta de la condición humana y de las decisiones torcidas que surgen del miedo, de la soledad y de la desesperanza.