El Efecto Milagroso de Estar en Cristo

La escritura de hoy se encuentra en 2 Pedro 1:3-11. El apóstol Pedro utiliza este pasaje para recordarnos del poder divino que hemos recibido a través del conocimiento de Jesucristo, que no solo nos concede todo lo necesario para una vida piadosa, sino que también nos hace partícipes de la naturaleza divina.

"Su divino poder nos ha dado todo lo que necesitamos para una vida piadosa a través de nuestro conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y bondad." 2 Pedro 1:3.

¿No es asombroso que el poder de Dios se nos haya otorgado, dándonos todo lo que necesitamos para buscar una vida de piedad? En verdad, somos salvos y llamados fuera de la corrupción y de las lujurias pecaminosas del mundo hacia Su naturaleza divina. Pero este don no es pasivo; requiere una respuesta activa de nuestra parte.

Pedro nos anima a añadir a nuestra fe virtud y a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio y al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, piedad, y a la piedad, afecto mutuo; y al afecto mutuo, amor. Cada virtud es un escalón hacia otra, edificándonos a la semejanza de Cristo.

"Porque si poseéis estas cualidades en creciente medida, os mantendrán alejados de ser ineficaces e improductivos en vuestro conocimiento de nuestro Señor Jesucristo." 2 Pedro 1:8.

Al demostrar estas virtudes piadosas, aseguramos nuestra vocación y elección, garantizando que nunca tropezaremos, sino que se nos otorgará una rica bienvenida al reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Así que, les animo hoy, hermanos y hermanas, a buscar estas virtudes con seriedad, pues nos hacen fructíferos y efectivos en nuestro andar con Cristo. Recuerden, se nos ha dado poder divino; usemos esto para fomentar virtudes piadosas en nuestras vidas y reflejar Su naturaleza divina.

Que estas palabras les eleven y guíen a lo largo de su día. Recuerden, son amados y valorados por nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, quien les ha dado este poder divino para llevar una vida fructífera a la manera de Cristo.