La simplicidad y belleza de las Escrituras en Salmos 34:12-14 ofrecen instrucciones para una vida bendecida. El Salmista comienza preguntando: "¿Quieres realmente vivir? ¿Te gustaría vivir una vida larga y feliz?" La respuesta para la mayoría, si no para todos nosotros, es un rotundo sí. Todos anhelamos una existencia marcada por la alegría, la paz y la longevidad. Pero, ¿cómo se puede lograr esto?
Las Escrituras ofrecen instrucciones claras para alcanzar esta vida plena. "Entonces asegúrate de no hablar palabras malignas ni usar un discurso engañoso. Apártate del mal y haz lo que es justo." Las palabras son poderosas; pueden edificar o destruir. Nuestra capacidad para vivir una vida de alegría y paz depende en gran medida de las palabras que decimos y las acciones que mostramos. Es imposible vivir una vida plena mientras nos comprometemos constantemente con una comunicación dañina o deshonesta. Apartarse del mal significa rechazar todo lo que es contrario a la palabra de Dios y abrazar la justicia con todo el corazón.
Además, no solo se nos instruye a hacer lo que es justo, también se nos anima a "Esforzarnos por la paz y promoverla." Esforzarse por la paz significa buscar activamente maneras de crear armonía tanto dentro como a nuestro alrededor. Estamos llamados a ser pacificadores; a fomentar la unidad, resolver conflictos y establecer un ambiente de tranquilidad. Es en esta atmósfera pacífica donde la vida real y abundante florece.
El camino hacia una vida larga y feliz claramente no es uno de facilidad, pero a través de esforzarse por la justicia y la paz, es posible. Nuestras acciones y palabras diarias deben reflejar nuestra búsqueda de esta vida piadosa. Mientras caminamos en estas verdades divinas, busquemos la gracia de Dios para guiarnos a usar nuestras palabras sabiamente, caminar en justicia y promover la paz. Que tu día esté bendecido con la alegría de las promesas de Dios y la abundancia de su amor.