"Por eso Moisés os ha dado la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres), y en el día de reposo circuncidáis al hombre."
Introducción
Este versículo, Juan 7:22, recoge una respuesta breve pero contundente de Jesús durante un debate sobre la observancia del sábado: «Por eso Moisés os ha dado la circuncisión (no porque sea de Moisés, sino de los padres), y en el día de reposo circuncidáis al hombre.» En pocas palabras Jesús señala una aparente incoherencia en la aplicación de la ley por parte de sus interlocutores y ofrece una pauta para entender la intención detrás de las normas religiosas.
Contexto histórico-cultural y autoría
El pasaje pertenece al Evangelio según Juan, escrito en griego koiné en la segunda mitad del siglo I. La tradición antigua atribuye el evangelio al apóstol Juan (véase Ireneo), aunque la crítica moderna suele hablar también de la comunidad joánica; en todo caso el texto proviene del entorno judeocristiano grecohablante. En el capítulo 7 Jesús enseña en Jerusalén durante la Fiesta de los Tabernáculos y aparece en medio de tensiones con líderes judíos sobre su autoridad y sus acciones en día de reposo.
Históricamente, la circuncisión aparece ya en la tradición patriarcal (Génesis 17) como señal del pacto con Abraham; por eso Jesús la califica como «de los padres», anterior a la legislación mosaica. El sábado (hebreo שַׁבָּת, griego σάββατον) es un mandato central del Torá con normas sobre trabajo y descanso; las prácticas comunitarias y las interpretaciones rabínicas posteriores muestran distintos criterios sobre excepciones y prioridades (por ejemplo, la preservación de la vida). En griego la palabra para circuncisión es περιτομή (peritomē) y el nombre de Moisés aparece como Μωυσῆς (Mōysēs). Las fuentes de fondo relevantes son el texto del Antiguo Testamento (especialmente Génesis y las leyes sabáticas) y los estudios sobre el judaísmo del Segundo Templo y la literatura rabínica que ayudan a entender las prácticas y debates del primer siglo.
Personajes y lugares
Moisés: figura mediadora de la Ley mosaica, a quien Jesús cita para confrontar la interpretación legal de sus oyentes.
Los padres / antepasados: alude a los patriarcas (por ejemplo Abraham) y a tradiciones anteriores a Moisés que fundan la práctica de la circuncisión.
El hombre circuncidado: representación del acto ritual que, según la práctica comunitaria, se realiza incluso en día de reposo.
Explicación y significado del texto
Jesús observa que aquellos que critican sus obras en sábado aceptan, sin problema, que se practique la circuncisión en sábado porque la consideran una institución de los antepasados; con esto señala una tensión: si se admite una operación ritual en sábado por consideración al pacto, ¿por qué no admitir un acto de restauración o bien para una persona en necesidad? La intención del argumento es doble: mostrar la selectividad y la inconsistencia de quienes aplican la ley, y subrayar que la normativa religiosa no debe convertirse en arma contra la vida y la compasión.
Teológicamente, el texto apunta a la prioridad de la misericordia y del propósito original de la Ley sobre una lectura rígida y legalista. En el Evangelio de Juan este tipo de confrontaciones también recalca la autoridad de Jesús y su reinterpretación del sentido auténtico del día de reposo: no como fin en sí mismo, sino como ocasión para la verdadera vida que Dios desea dar.
Devocional
Cuando Jesús compara la circuncisión con sus obras en sábado nos invita a mirar el corazón detrás de nuestras prácticas religiosas. ¿Estamos aferrados a normas que nos hacen insensibles al sufrimiento y a la necesidad de los demás, o permitimos que la compasión dirija nuestra interpretación de la ley? Pedimos al Señor discernimiento para que nuestras observancias reflejen su amor y su justicia.
Que este versículo nos impulse a vivir una fe que priorice la restauración humana: actuar con ternura y valentía donde haga falta, respetando el descanso y la práctica religiosa, pero siempre anteponiendo la dignidad y la sanidad de las personas. Oremos por la sabiduría de aplicar la ley con misericordia y por el coraje de seguir a Jesús en obras que dan vida.