“Cuando Jesús se fue de allí, vio a un hombre llamado Mateo, sentado en la oficina de los tributos, y le dijo: ¡Sígueme! Y levantándose, le siguió.”
Introducción
Este pasaje nos sitúa en el inicio de un nuevo capítulo en el ministerio de Jesús: la llamada a Mateo, un gesto que revela el carácter inclusivo y transformador de Jesús. A través de unas palabras simples —"Sígueme"— se derriba la expectativa de exclusión y se abre un camino de discipulado para todos, incluso para quienes eran considerados rechazados por la sociedad.
Contexto histórico-cultural y autoría
Mateo 9:9 pertenece a un relato del Evangelio según Mateo, escrito para una audiencia judía-cristiana. En su contexto, los publicanos de impuestos eran vistos con desconfianza por la mayoría: trabajaban para el dominio romano y, a menudo, eran percibidos como traidores o abusivos. La llamada de Jesús a Mateo demuestra que la gracia de Dios rompe barreras humanas y que el reino de Dios está disponible para quienes responden con fe y obediencia. Este pasaje mantiene la autoridad de Jesús como maestro y llamador, y prepara el terreno para los siguientes milagros y enseñanzas que evidencian el poder divino y la compasión pastoral de Jesús.
Personajes y lugares
- Jesús: el Maestro que llama.
- Mateo: publicano, recaudador de impuestos, identificado como el que estaba sentado en la oficina de los tributos.
- Lugar no especificado en detalle, pero la escena ocurre en un entorno público de recaudación de impuestos, símbolo de la vida cotidiana y de la interacción entre diferentes sectores de la sociedad.
Explicación y significado del texto
La frase clave es la orden de Jesús: "¡Sígueme!". Mateo, al oír y obedecer, da un paso inmediato desde su posición de funcionario público hacia un discipulado que implica riesgo y cambio de prioridades. Este relato subraya dos aspectos centrales: la gracia que llama a quien no es considerado por la sociedad y la respuesta de fe que se manifiesta en un acto de obediencia. Además, la convocatoria de Mateo anticipa la misión de Jesús: llamar a personas diversas a participar en el reino de Dios, evidenciando que la relación con Dios no depende del linaje, la riqueza o la reputación, sino de la disponibilidad para seguir a Cristo.
Devocional
En Jesús vemos que la gracia no excluye, sino que transforma. Hoy, pensemos en las “oficinas” de nuestra vida cotidiana donde quizá nos sentimos atrapados por roles, hábitos o etiquetas. ¿Qué significa para nosotros escuchar y responder al llamado de Jesús con un corazón dispuesto, sin excusas ni temores? Que cada día podamos recordar que seguir a Cristo implica confianza, obediencia y una apertura para que Dios trabaje a través de nuestras circunstancias, para su gloria y el bien de otros.