“Y dondequiera que Él entraba en aldeas, ciudades o campos, ponían a los enfermos en las plazas, y le rogaban que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto; y todos los que lo tocaban quedaban curados.”
Introducción
Este pasaje nos muestra la compasión de Jesús en medio de la multitud. En cada lugar al que llega: aldeas, ciudades o campos, las personas enfermas lo buscan y esperan ser tocadas por su poder sanador. Es una invitación a acercarnos a Jesús con fe simple y confiada, sabiendo que su presencia trae restauración para nuestra vida.