“»Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas.”
Introducción
En Mateo 6:31-34 Jesús enseña a sus seguidores a no vivir dominados por la ansiedad por las necesidades básicas. Frente a las preocupaciones por comida, bebida y vestuario, él ofrece una invitación a confiar en el Padre celestial y a poner como prioridad el reino y la justicia de Dios. El pasaje concluye con la exhortación a vivir día a día, sin dejar que el mañana robe la paz del presente.
Contexto histórico-cultural y autoría
El Evangelio de Mateo, escrito por un autor judío-cristiano entre los años 70–90 d. C., presenta a Jesús como el cumplimiento de la tradición israelita y dirige su mensaje principalmente a una comunidad que conoce la ley y las promesas de Dios. Estas palabras forman parte del Sermón del Monte (capítulos 5–7), un compendio de enseñanza ética y espiritual. En el primer siglo la vida cotidiana dependía en gran medida de ingresos inciertos; por eso la llamada a confiar en la provisión divina contrastaba con la práctica común de la ansiedad y el afán. En el original griego la palabra traducida “preocuparse” (merimnaó) sugiere una inquietud absorbente que paraliza, y Mateo la contrasta con la confianza filial en un Padre que conoce las necesidades.
Personajes y lugares
- Jesús: el Maestro que instruye a sus oyentes en el Sermón del Monte.
- Oyentes: discípulos y pueblo que seguían a Jesús y enfrentaban inseguridad económica cotidiana.
- Los gentiles: término usado por Mateo para referirse a quienes viven sin la confianza en la providencia de Dios, dedicados a la búsqueda ansiosa de bienes.
- El Padre celestial: Dios, presentado con amistad y autoridad paternal.
- El lugar: el Sermón del Monte, escenario simbólico de la enseñanza discipular de Jesús.
Explicación y significado del texto
Jesús aborda la preocupación por las necesidades básicas con un contraste teológico y práctico. Primer contraste: los «gentiles» buscan ansiosamente lo necesario; segundo contraste: los hijos del Reino tienen un Padre que conoce sus necesidades. «Buscar primero su reino y su justicia» implica orientar la vida hacia la soberanía de Dios y la práctica de la justicia —una búsqueda activa de fidelidad, justicia social y santidad personal— antes que la acumulación de bienes. La promesa «todas estas cosas les serán añadidas» no es una fórmula mágica para la prosperidad, sino una garantía de que Dios cuida de los que priorizan su voluntad; la provisión puede tomar formas diversas y a menudo comunitarias. Al decir «no se preocupen por el día de mañana… bástenle a cada día sus propios problemas», Jesús invita a una confianza que vive en el presente y que permite la responsabilidad sin caer en la ansiedad paralizante. Teológicamente, el pasaje afirma la paternidad de Dios, su providencia y la centralidad del reino en la vida ética del creyente.
Devocional
Confía hoy en el Padre que conoce tus necesidades: toma un momento para reconocer ante Dios tus preocupaciones y ofrécelas en oración. Haz la decisión concreta de buscar su reino en tus actos cotidianos —en tu trabajo, en tus relaciones y en la atención a los necesitados— sabiendo que la fidelidad a Dios reordena tus prioridades y abre espacio para la paz.
No permitas que el miedo al futuro te robe la alegría del presente; vive con esperanza práctica, haciendo lo que puedes hoy y dejando el mañana en manos de quien sostiene el mundo. Que esta palabra te impulse a actuar con justicia, a descansar en la providencia divina y a servir con libertad, confiando en que Dios proveerá para cada día.