“Y estas señales acompañarán a los que han creído: en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas;”
Introducción
En este pasaje, Jesús habla a sus discípulos de las señales que acompañarán a los que creen. Es una invitación a confiar en su autoridad y a vivir una vida marcada por la intervención divina, especialmente en medio de la misión de compartir el mensaje del reino. El énfasis está en la identidad de quienes creen y en el poder que acompaña ese credo.
Contexto histórico-cultural y autoría
El pasaje pertenece al Evangelio de Marcos, atribuido tradicionalmente a Juan Marcos, basado en las memorias y enseñanzas de Pedro. Fue escrito en un contexto de misión apostólica y proclamación del reino de Dios en medio de una cultura mediterránea del primer siglo, con experiencias de confrontación espiritual, curación y proclamación del evangelio. Marcos presenta con frecuencia la acción de Jesús de manera dinámica y urgente, orientando a la comunidad de creyentes a vivir la fe con confianza en su autoridad.
Personajes y lugares
- Jesús: en este pasaje, declara las señales para los creyentes.
- Los creyentes (discípulos y seguidores): destinatarios de las promesas y responsables de vivir y demostrar la presencia del reino.
No se mencionan lugares específicos en este versículo, pero el contexto de Marcos sitúa estas enseñanzas en el entorno de la misión que se extiende desde Galilea hacia otros lugares.
Explicación y significado del texto
- El texto declara que las señales seguirán a los que han creído, subrayando la continuidad entre la fe en Cristo y la intervención divina.
- Echarán fuera demonios en nombre de Jesús: señala el poder espiritual disponible para la misión de la iglesia, no para exhibicionismo, sino para liberar a las personas de opresiones y para demostrar el triunfo de Cristo sobre las fuerzas del mal.
- Hablarán en nuevas lenguas: señala un don del Espíritu que capacita a la comunidad para la proclamación del mensaje del reino, la edificación de la iglesia y la adoración en distintas circunstancias culturales.
Este pasaje destaca la identidad de los creyentes como agentes de la gracia de Dios, no por su propia fuerza, sino por la autoridad del Nombre de Jesús y la obra del Espíritu.
Devocional
- En la vida cotidiana, ¿qué de estas señales veo como una evidencia de la presencia de Dios en mi caminar? Pídele al Espíritu que te guíe para usar con humildad y amor el poder que Dios te da, para el bien de los demás y para la gloria de Cristo.
- Recuerda que la verdadera prueba de nuestra fe no es la exhibición de dones, sino el fruto del amor, la fidelidad y la obediencia al llamado de Jesús a vivir como los que creen, confiando en su autoridad y en su gracia.