“Él les contestó: —Solo el Padre tiene la autoridad para fijar esas fechas y tiempos, y a ustedes no les corresponde saberlo; pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes; y serán mis testigos, y le hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta los lugares más lejanos de la tierra.”
Introducción
Este pasaje de Hechos 1:7-8 se presenta como una enseñanza de Jesús a sus discípulos después de la resurrección, antes de su ascensión. Se centra en la autoridad de Dios, la limitación de la fecha de las cosas futuras y la promesa del Espíritu para capacitar a los creyentes a ser testigos de Cristo en todo el mundo. Es una invitación a confiar en el plan divino y a prepararse para la misión que vendrá con la presencia del Espíritu.
Contexto histórico-cultural y autoría
El libro de Hechos, escrito por Lucas, se ubica en el periodo inmediato a la resurrección y a la ascensión de Jesús. El pasaje ocurre durante la espera de la promesa del Espíritu Santo y la inauguración de la misión de la Iglesia. En el mundo grecorromano, la idea de “testigos” implicaba recordar, declarar y dar testimonio ante comunidades diversas. Jesús confronta la curiosidad humana por fechas con un llamado claro a la obediencia y a la misión. La autoridad final pertenece al Padre, y la experiencia de poder para testimoniar proviene del Espíritu.
Personajes y lugares
- Jesús: maestro y Señor que habla a sus discípulos.
- Los discípulos: grupo de seguidores de Jesús que reciben la instrucción para la misión.
- Lugares mencionados: Jerusalén (centro inicial), Judea (región cercana), Samaria (región entre Israel y las comunidades gentilas), y los lugares más lejanos de la tierra (expansión global). En el marco de la Biblia, estos lugares ilustran la expansión de la misión desde lo cercano a lo lejano, alcanzando diversas culturas.
Explicación y significado del texto
- “Solo el Padre tiene la autoridad para fijar esas fechas y tiempos”: Jesús señala que la cronología de los acontecimientos escatológicos pertenece a Dios, no a la curiosidad humana. Esto invita a confiar en la soberanía divina y a enfocar la vida en la misión presente.
- “no les corresponde saberlo”: se trata de una llamada a vivir en fidelidad ahora, no a obsesionarse con el cuándo.
- “recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes”: la promesa de poder es para testimoniar; la capacidad viene del Espíritu, no de la fuerza humana.
- “serán mis testigos” y “hablarán de mí en todas partes”: la misión central es dar testimonio de Jesús, en obediencia y con valentía, comenzando en Jerusalén y expandiéndose hacia Judea, Samaria y lo último de la tierra.
- Organización geográfica de la misión: el viaje de la proclamación comienza en lo cercano, se expande hacia lo intermedio y llega a lo remotos, mostrando un plan de alcance global para la Iglesia.
Devocional
- En este pasaje vemos que la vida cristiana no depende de conocer todos los tiempos, sino de permitir que el Espíritu transforme nuestro impulso humano en testimonio fiel. Pide al Espíritu que te capacite para tus “Jerusalén” personales, para las “ Judea”, y para aquellas situaciones donde te cuesta amar a quienes son diferentes. Que tu testimonio, nacido de la obediencia, sea una ventana de esperanza para quienes te rodean.
- Que cada día, al depender del Espíritu, puedas decir: soy testigo de Cristo donde estoy, en palabras y acciones, para que otros conozcan al Señor que cambió mi vida.